«Serendipia, hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual», así define la Real Academia Española esta palabra que, en mi vida, tiene un significado mucho más profundo y trascendental.

Creo que ha habido algo de casualidad, algo de magia, bastante de destino y mucho de ser capaz de seguir los dictados de mi corazón y mi intuición pero, en cualquier caso,  las mejores cosas de mi vida, las que me han dejado huella y me han convertido en la persona que soy, han llegado siempre a mí sin buscarlas.

Por ello, cuando decidí crear un espacio digital en el que recoger aquellas cosas que ocupan mi tiempo y mi mente, las que dan sentido a mi vida, no lo dudé ni un solo instante: tenía que llamarse así, Serendipias.

Serendipias no nace con el objetivo de sumar lectores ni seguidores, no es un sitio profesional, ni busca el reconocimiento externo. Se trata de un blog de vida, un cuaderno de bitácora, un  lugar donde recoger mis aprendizajes. Un reducto íntimo y personal que dejo abierto a quien quiera visitarlo, con la única voluntad de compartir, si a alguien puede interesarle, el fruto de mi curiosidad, de mis vivencias, de mis lecturas y de mi manera de entender la vida.

Siendo fiel a esta palabra maravillosa que ha guiado y guía mi vida, no tengo planes para este blog, lo creo totalmente libre, sin una estructura prevista, sin una hoja de ruta, sin un calendario de contenidos. Es un espacio de ocio en el que dar rienda suelta a mis intereses, aficiones y pasiones, por eso, dejo que fluya, como la vida.

Si has leído hasta aquí, muchas gracias.

Quien lo desee está invitado a asomarse siempre que quiera a las Serendipias de mi vida y, por supuesto, a enriquecer los contenidos a través de comentarios.

¡Déjate atrapar por las serendipias!

Anuncios